Estadística · III · Probabilidad · e37
La probabilidad clásica (paradoja del cumpleaños)
¿Cuántas personas hacen falta para que sea más probable que no que dos compartan cumpleaños? (Sorpresa: 23.)
En el curso: Estadística, tema 3.1 (Introduccion a la Probabilidad) · Estadística para Economistas, tema 3.1 (Probabilidad)
El modelo en vivo
- P(dos comparten cumpleaños)
- umbral 50%
P = casos favorables / casos totales (todos equiprobables)
con 23 personas: P(coincidencia) = 50.7%
basta con 23 para pasar el 50%: la intuición se equivoca con coincidencias
La figura muestra el modelo con sus valores por defecto. Para moverlo, esta página carga Python (Pyodide y numpy, unos 12 MB la primera vez) desde cdn.jsdelivr.net.
Escenarios
Cada escenario cambia algunos parámetros a partir de los valores por defecto.
Resultados
| número de personas n | 23.0 |
|---|---|
| P(al menos dos comparten) — clásica | 0.507 |
| P — simulada (frecuentista, e38) | 0.508 |
| P(23 personas) — la paradoja | 0.507 |
| P(57 personas) — casi seguro | 0.990 |
| P(todos distintos) = 1 − P(comparten) | 0.493 |
Ficha del modelo
Contexto
La probabilidad clásica es la definición más antigua y más intuitiva, la de Laplace: si un experimento tiene un número finito de resultados y todos son igualmente probables, la probabilidad de un evento es simplemente el cociente entre los casos FAVORABLES (los que cumplen el evento) y los casos TOTALES (todos los del espacio muestral). Sacar un corazón de una baraja: 13 favorables sobre 52 totales, 1/4. Sacar par con un dado: 3 sobre 6, 1/2. Su enorme virtud es que reduce la probabilidad a CONTAR, y su enorme limitación es que exige equiprobabilidad —una condición que hay que justificar, no suponer— y un espacio finito. Pero incluso dentro de sus límites, la probabilidad clásica esconde resultados que desafían por completo la intuición, y ninguno tan famoso como la PARADOJA DEL CUMPLEAÑOS: ¿cuántas personas hacen falta en una sala para que sea más probable que no que al menos dos compartan cumpleaños? La intuición grita 'muchísimas, quizás cientos' —hay 365 días—. La respuesta es 23. Con 23 personas la probabilidad ya supera el 50%, y con 57 es prácticamente segura (99%). La forma de calcularlo es un ejemplo perfecto de probabilidad clásica más el truco del complemento (e36): en vez de contar todas las maneras en que puede haber una coincidencia (un enredo), se cuenta la probabilidad de que TODOS tengan cumpleaños distintos —el primero cualquiera (365/365), el segundo distinto (364/365), el tercero (363/365)…— y se resta de 1. La razón de que 23 baste es que lo que importa no es el número de PERSONAS sino el número de PARES de personas, y entre 23 personas hay 253 pares —253 oportunidades de coincidir—. La intuición falla porque piensa linealmente (23 vs 365) cuando el fenómeno es cuadrático (253 pares). La paradoja del cumpleaños no es solo un truco de fiesta: es la base de ataques criptográficos (las 'colisiones' de hash son mucho más probables de lo que parece) y una lección permanente de que la intuición humana para las coincidencias es pésima —por eso vemos 'milagros' y patrones donde solo hay azar con muchos pares—.
Supuestos
- TODOS los resultados del espacio muestral son EQUIPROBABLES: es la condición central de la definición clásica; sin ella, contar no da la probabilidad (hay que usar la frecuentista, e38).
- El espacio muestral es FINITO: la definición clásica no aplica a resultados continuos (infinitos), donde cada punto tiene probabilidad 0.
- En el cumpleaños se supone que los 365 días son igualmente probables y las personas independientes (aproximación razonable; los nacimientos reales tienen ligeras estacionalidades que no cambian la conclusión).
Ecuaciones
- definición clásica (Laplace)
cuando todos los resultados son equiprobables, la probabilidad es el cociente de conteos: contar favorables sobre totales.
- cumpleaños distintos
el primero cualquiera, el segundo distinto (364/365), etc.: el producto de las probabilidades de ir esquivando los cumpleaños ya usados.
- el complemento
es mucho más fácil calcular 'todos distintos' y restar de 1 que contar todas las coincidencias posibles — el truco del complemento (e36).
Intuición
La probabilidad clásica enseña que, cuando el terreno es equiprobable, la probabilidad es pura combinatoria: contar bien. Y la paradoja del cumpleaños enseña algo más profundo y perturbador: que nuestra intuición para las coincidencias está rota. Vemos coincidencias como milagrosas —'¡qué casualidad que nos encontráramos!', '¡soñé con esto y pasó!'— porque contamos mal el número de oportunidades. En una sala de 23 hay 253 pares; en una vida de millones de momentos hay billones de pares de cosas que podrían coincidir, así que las coincidencias asombrosas no solo son posibles: son INEVITABLES. La lección que un estadístico se lleva es la 'ley de los números verdaderamente grandes': con suficientes oportunidades, hasta lo improbable ocurre rutinariamente, y confundir 'improbable en un caso' con 'improbable en general' es la raíz de la superstición, de creer en videntes (que aciertan por azar entre miles de intentos) y de sobreinterpretar patrones en los datos (el 'p-hacking', e103). La paradoja del cumpleaños es, en pequeño, toda una filosofía: no te impresiones por una coincidencia sin preguntarte primero cuántas oportunidades hubo de que ocurriera alguna.
Limitaciones
- Exige EQUIPROBABILIDAD: si los resultados no son igualmente probables (un dado cargado, una ruleta sesgada), contar da la respuesta equivocada — hay que estimar por frecuencia (e38).
- Solo para espacios FINITOS: no aplica a variables continuas (infinitos resultados), donde se usan densidades (e47).
- Contar puede ser durísimo: en problemas grandes, el número de casos favorables/totales exige combinatoria avanzada, y a veces solo la simulación (e38, Monte Carlo, e176) resuelve.
Qué viene después
Da la primera definición operativa de probabilidad (favorable/total sobre Ω, e35), usando complemento y operaciones de eventos (e36). Su límite —exigir equiprobabilidad— motiva la definición FRECUENTISTA (e38), que estima P repitiendo el experimento; ambas coinciden cuando aplican (verificado por simulación). La paradoja del cumpleaños ilustra por qué la simulación (e176) y el escepticismo ante coincidencias son esenciales, y adelanta la 'ley de los números grandes' (e64). El conteo combinatorio que exige es la base de las distribuciones discretas (binomial, e50).
Fuentes y procedencia
La definición clásica: Pierre-Simon Laplace (Théorie analytique des probabilités, 1812); la paradoja del cumpleaños: Richard von Mises (1939) la popularizó — menciones. Conocimiento estadístico general.
Procedencia: sin procedencia declarada. El modelo pasa 4 verificaciones numéricas en el laboratorio (python3 main.py verificar); es un modelo pedagógico, no un pronóstico.
Código
El cálculo es el mismo que el del laboratorio de escritorio (licencia MPL-2.0): estadistica/modelos/nivel_03/e37_probabilidad_clasica.py, sobre el motor base.py y el adaptador navegador.py.