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Epsilon y Beta por Edison Achalma

Estadística · III · Probabilidad · e34

Experimentos aleatorios

No puedo predecir un lanzamiento de moneda, pero puedo predecir 10.000 con precisión. ¿Cómo emerge orden del azar?

En el curso: Estadística, tema 3.1 (Introduccion a la Probabilidad) · Microeconometría Aplicada, tema 3.2 (Experimentos aleatorios controlados)

El modelo en vivo

Experimentos aleatoriosCurvas: frecuencia relativa de cara (acumulada); probabilidad verdadera = 0.50. n=10: 0.60 (errático). n=2000: 0.493 (≈0.50). Eje horizontal: número de lanzamientos n; eje vertical: frecuencia relativa de cara.0.60.81.05001,0001,5002,000número de lanzamientos nfrecuencia relativa de caran=10: 0.60 (errático)n=2000: 0.493 (≈0.50)
  • frecuencia relativa de cara (acumulada)
  • probabilidad verdadera = 0.50

una moneda con P(cara) = 0.50, lanzada 2000 veces
cada lanzamiento es impredecible, pero la frecuencia se ESTABILIZA en 0.50
del azar individual emerge un patrón colectivo (→ ley de los grandes números, e64)

La figura muestra el modelo con sus valores por defecto. Para moverlo, esta página carga Python (Pyodide y numpy, unos 12 MB la primera vez) desde cdn.jsdelivr.net.

probabilidad

la moneda puede estar sesgada; la frecuencia converge a este valor, no siempre a 0.5

Escenarios

Cada escenario cambia algunos parámetros a partir de los valores por defecto.

Resultados

Magnitudes que calcula el modelo con los parámetros actuales
probabilidad verdadera P(cara)0.500
frecuencia tras 10 lanzamientos0.600
frecuencia tras 100 lanzamientos0.460
frecuencia tras 2000 lanzamientos0.494
error a los 10 (|frec − p|)0.100
error a los 2000 (|frec − p|)0.007

Ficha del modelo

Contexto

La probabilidad nace de una observación que parece contradictoria: hay fenómenos cuyo resultado individual es completamente impredecible pero cuyo comportamiento agregado es asombrosamente regular. No puedes saber si la próxima moneda caerá cara o sello —si pudieras, no sería aleatorio—, y sin embargo puedes afirmar con enorme confianza que en un millón de lanzamientos habrá cerca de medio millón de caras. Un experimento ALEATORIO es precisamente eso: un proceso que se puede repetir en condiciones similares, cuyo resultado particular no está determinado, pero cuyos resultados posibles se conocen y cuya distribución de largo plazo es estable. Lanzar una moneda, tirar un dado, extraer una carta, medir cuántos clientes llegan en una hora, observar si un paciente responde a un tratamiento: todos son experimentos aleatorios. La probabilidad es la disciplina que estudia esa regularidad oculta en el azar. El modelo lo hace visible con el ejemplo más simple, la moneda: al graficar la frecuencia relativa de caras a medida que se acumulan los lanzamientos, se ve el fenómeno central —al principio la frecuencia salta de forma errática (con 10 lanzamientos puede dar 0.3 o 0.7 sin problema), pero conforme n crece, se va calmando y converge hacia la probabilidad verdadera—. Esta convergencia de la frecuencia hacia la probabilidad es la intuición que funda TODA la probabilidad y la estadística: es lo que permite estimar probabilidades desconocidas repitiendo experimentos (la definición frecuentista, e38), lo que la ley de los grandes números formaliza (e64), y lo que hace que las muestras 'representen' a las poblaciones (e02). Y trae una advertencia crucial: la estabilidad es de LARGO plazo. A corto plazo el azar es caprichoso, y creer que 'tras cuatro caras seguidas toca sello' —la falacia del jugador— es malentender por completo cómo funciona: la moneda no tiene memoria, cada lanzamiento es independiente (e41), y la ley de los grandes números no 'corrige' los desvíos, simplemente los diluye con muchísimos ensayos más.

Supuestos

  • El experimento es REPETIBLE en condiciones esencialmente iguales y sus ensayos son INDEPENDIENTES (e41): la moneda no tiene memoria.
  • El resultado individual es impredecible pero el conjunto de resultados posibles (el espacio muestral, e35) se conoce.
  • La regularidad es de LARGO plazo: a corto plazo la frecuencia es errática; la estabilización requiere muchas repeticiones.

Ecuaciones

frecuencia relativa
frecuencia relativa=# eˊxitosn\text{frecuencia relativa} = \frac{\#\,\text{éxitos}}{n}

la proporción de veces que ocurre el evento en n ensayos: caótica con n pequeño, estable con n grande.

convergencia a la probabilidad
# eˊxitosn⟶P(A)  (n→∞)\frac{\#\,\text{éxitos}}{n} \longrightarrow P(A) \;(n\to\infty)

la frecuencia relativa se estabiliza en la probabilidad verdadera: la regularidad oculta en el azar, base de toda la estadística.

no hay 'ley de promedios' de corto plazo
cada ensayo independiente (sin memoria)\text{cada ensayo independiente (sin memoria)}

la moneda no recuerda las tiradas previas; la estabilización diluye los desvíos con más ensayos, no los compensa — la falacia del jugador (e68).

Intuición

El experimento aleatorio encierra la idea más profunda y más contraintuitiva de toda la estadística: que el azar tiene leyes. Parece un oxímoron —si es azar, ¿cómo va a ser predecible?—, pero la resolución es que la predictibilidad no está en el evento individual sino en el AGREGADO. Es como un río: no puedes predecir el camino de una gota, pero el caudal del río es estable y medible. Esa dualidad —caos individual, orden colectivo— es lo que permite que existan las casas de apuestas y las aseguradoras (no saben si TÚ tendrás un accidente, pero saben con precisión cuántos de sus millones de asegurados lo tendrán), las encuestas (no saben cómo votarás tú, pero estiman el resultado con una muestra), y la física estadística entera. La trampa mental que hay que desarmar es la falacia del jugador: creer que el azar 'se acuerda' y 'compensa'. No lo hace. Si salieron diez caras seguidas, la probabilidad de cara en la próxima sigue siendo 0.5 —la moneda no tiene memoria ni sentido de justicia—. La frecuencia converge a 0.5 no porque los sellos 'apuren' para emparejar, sino porque diez caras extra se vuelven insignificantes cuando el denominador llega a millones. Entender esto —que la estabilidad es asintótica y sin memoria— es el primer paso para pensar con probabilidad en vez de con supersticiones.

Limitaciones

  • La regularidad exige repetibilidad e independencia: experimentos que cambian las condiciones o cuyos ensayos se influyen (rachas reales, contagio) no convergen tan limpiamente.
  • Es una intuición, no una demostración: que la frecuencia converge se prueba en la ley de los grandes números (e64), bajo supuestos precisos.
  • No dice NADA del corto plazo: la frecuencia con pocos ensayos es engañosa, y confundir el largo con el corto plazo es la raíz de la falacia del jugador y de sobreinterpretar muestras pequeñas.

Qué viene después

Abre la probabilidad estableciendo su objeto —el azar regular— y su intuición central —la frecuencia converge a la probabilidad—. De aquí se despliega la maquinaria: el espacio muestral (e35) y los eventos (e36) formalizan los resultados; las definiciones clásica (e37) y frecuentista (e38) dan valor a P; la convergencia que aquí se ve se prueba en la ley de los grandes números (e64) y se refina en el teorema central del límite (e67). La independencia (e41) y la advertencia contra la falacia del jugador quedan planteadas.

Fuentes y procedencia

La probabilidad como estudio del azar regular: de los juegos de dados (Cardano, s. XVI; Pascal y Fermat, 1654) a su formalización (Kolmogórov, 1933) — menciones. Conocimiento estadístico general.

Procedencia: sin procedencia declarada. El modelo pasa 4 verificaciones numéricas en el laboratorio (python3 main.py verificar); es un modelo pedagógico, no un pronóstico.

Código

El cálculo es el mismo que el del laboratorio de escritorio (licencia MPL-2.0): estadistica/modelos/nivel_03/e34_experimentos_aleatorios.py, sobre el motor base.py y el adaptador navegador.py.

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